El miasma
El miasma (μίασμα) en la religión griega antigua era una forma de contaminación ritual o impureza espiritual que alteraba el equilibrio entre lo humano y lo sagrado (no era exactamente pecado como en religiones posteriores), era más bien una condición que requería limpieza o restauración antes de acercarse a los dioses o realizar ciertos rituales. La idea aparece en muchas tradiciones relacionadas con Hécate, los misterios griegos y la religión helénica en general. ¿Qué producía miasma? En la antigua Grecia, ciertas experiencias humanas generaban miasma porque conectaban con fuerzas liminales, caóticas o relacionadas con la mortalidad como por ejemplo el contacto con la muerte, derramamiento de sangre, homicidio, parto, enfermedad, relaciones sexuales (en algunos contextos rituales), emociones violentas, juramentos rotos, conflictos intensos, o lugares asociados a sufrimiento o cadáveres. No significaba que esas cosas fueran malas; muchas eran naturales pero se consideraba que alteraba...